Ciberseguridad: Crear una contraseña segura

Los peligros de la red están a la orden de un solo click. Existen métodos y herramientas para crear contraseñas múltiples, fuertes y únicas que pueden frustrar a los potenciales agresores y evitar malos ratos. Reutilizar contraseñas equivale a una invitación para ser invadido.

Las contraseñas separan toda la información de tu ordenador de las dudosas intenciones de terceros.

Gran parte de las contraseñas son tan simples y corrientes que es fácil adivinarlas. Es recomendable apartarse de la utilización de algoritmos familiares (año de nacimiento, número de teléfono, número de identificación, etc.) e insertar símbolos o números a tus contraseñas para dotarlas de complejidad y hacerlas más difíciles de detectar.

Los atacantes hoy en día emplean programas que procesan miles de posibilidades por segundo. Ante esta situación, las contraseñas necesitan ser complejas (largas) y aleatorias. La cuestión está en que las contraseñas de esta naturaleza son notoriamente complicadas de memorizar para mucha gente.

Para inventar una contraseña aleatoria que realmente puedas memorizar, prueba a usar la técnica “Diceware” de Arnold G. Reinhold. Este es un método de elección que emplea un dado y una lista de palabras de Diceware a las que puedes acceder a través de EFF.ORG. La combinación saliente debe ser lo suficientemente compleja como para escudarte de un cracker automático de contraseñas (pero difícilmente de las agencias de espionaje).

Tu contraseña es solo tuya y de nadie más, protégela como un celoso secreto y evita utilizar varias veces las mismas contraseñas para distintos servicios. Dependiendo de cuántas palabras aleatorias incluyas en tu contraseña, serás más o menos capaz de frustrar hasta a los más avanzados atacantes. Por ejemplo, una contraseña de cinco palabras aleatorias (64 bits) puede ayudar a proteger ante un agresor, mientras que 6 palabras aleatorias (77 bits) se cree que pueden contra casi todos los atacantes, excepto los procedentes del Estado (como la NSA).

También se pueden utilizar los llamados administradores de contraseñas. Por ejemplo, KeePassXC que es de código abierto y gratis. Esta herramienta se puede mantener en su escritorio o integrar en el navegador de tu preferencia. KeePassXC no guarda -automáticamente- los cambios que apliques, por lo que, si se bloquea después de haber agregado algunas contraseñas, puede perderlas irremediablemente (es factible variar esta opción en la configuración).

Es importante aclarar que el uso de un administrador de contraseñas crea un punto de falla y son objetivos más que obvios para los ciber-agresores. Las investigaciones sugieren que muchos administradores tienen vulnerabilidades.

Recuerda que con una contraseña fuerte puedes evitar la suplantación de identidad digital, spam, robo de datos y dinero y zafar de problemas de acceso que pueden atentar contra tu ciberseguridad.

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