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Una noche inolvidable en el Super Bowl LX. El 8 de febrero de 2026, Bad Bunny convirtió el medio tiempo del Super Bowl LX en un momento cultural que marcará una era. Más allá del fútbol americano, lo que vimos en el Levi’s Stadium fue una celebración de música, identidad y diversidad latina como nunca antes: Por primera vez, un espectáculo de medio tiempo se presentó casi completamente en español y con un enfoque profundamente conectado con las raíces de su cultura.
Fue un show que no solo entretuvo, sino que también hizo reflexionar, emocionó a millones de espectadores y demostró el enorme alcance global de la música latina.
Bad Bunny llevó al escenario del Super Bowl elementos que resonaron con su historia y la de toda una comunidad. La escenografía incluyó una “Casita”, un símbolo de los hogares latinos que el artista ha usado ya en sus giras para representar la vida cotidiana, la comunidad y el orgullo de sus raíces. En torno a esa casita se reunieron figuras del entretenimiento y la cultura que acompañaron el ritmo y la energía del show, como Jessica Alba, Pedro Pascal, Karol G, Cardi B, Alix Earle, David Grutman y Ronald Acuña Jr., que disfrutaron y pusieron ritmo desde el escenario.
Esa “Casita” no fue un simple elemento visual: fue una declaración. Era un guiño a la vida familiar, a las calles y a la cultura de Puerto Rico y de Latinoamérica, llevada a uno de los escenarios más vistos del mundo.
Uno de los momentos más celebrados llegó con la aparición de Ricky Martin, quien sorprendió al público junto a Bad Bunny para interpretar “Lo que le pasó a Hawaii”, una canción que cobra aún más peso cuando se canta en un escenario así, abrazando la identidad puertorriqueña.
Además de Ricky Martin, Lady Gaga fue otra invitada estelar: La artista interpretó “Die With a Smile” con un giro latino que encendió al público.
Estos invitados no solo sumaron estrellas al espectáculo, sino que reforzaron la idea de que lo que se estaba viviendo era mucho más que música: Era una fiesta compartida entre artistas de diferentes generaciones y estilos, unidos por la cultura y el ritmo.
El setlist de Bad Bunny cubrió su trayectoria musical con una mezcla potente de éxitos y temas significativos. El público escuchó clásicos como “Tití Me Preguntó”, “Yo Perreo Sola”, “El Apagón” y “CAFé CON RON”, además de momentos memorables junto a sus invitados.
La energía fue constante, conectando con audiencias de diversas latitudes y demostrando que el español también puede dominar uno de los escenarios más masivos de la cultura pop global.
Más allá del espectáculo en sí, la presentación de Bad Bunny se convirtió en un fenómeno que trascendió las fronteras del entretenimiento. Millones alrededor del mundo lo vieron, lo comentaron y lo aplaudieron, y la conversación sobre identidad, orgullo y representación cultural se encendió en redes y medios.
Este momento no solo mostró el poder de la música como lenguaje universal, sino también que las raíces y la autenticidad pueden resonar fuertemente en los mayores escenarios internacionales.
La presentación de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl LX fue mucho más que un espectáculo musical: Fue un hito cultural. Al llevar su música en español a una audiencia global, rodeado de invitados sorpresa y elementos simbólicos como la Casita, el artista dejó una huella imborrable en la historia del entretenimiento. Para los fanáticos de la música urbana, para la comunidad latina y para cualquiera que haya vivido ese momento, este medio tiempo quedará como uno de los más significativos y emocionantes de todos los tiempos.